La primera visita dental del Bebé

Prevención en salud bucal. Las periódicas visitas al consultorio odontológico ayuda a preservar la salud bucal en los niños. Desde su primeros años de vida es indispensable la consulta a un profesional para evitar enfermedades dentarias. + por revista Nosotros

La visita al odontólogo implica una serie de sentimientos encontrados. Todos queremos vernos lindos, poder sonreír con toda la boca, sin tener que ocultar las partes que no se ven bien, o peor, que están ausentes. Pero restaurar lo perdido lleva tiempo, dinero y un viejo mito: que hay que sufrir en el dentista con cada restauración.






Es verdad que a cada individuo, como ser "único e indivisible", el tratamiento del órgano bucal puede originarle un estrés que depende de la psiquis y de las experiencias que ha acumulado a través de su vida, así también como del estado emocional en que se encuentra cuando concurre a su odontólogo.
Por esta razón, el profesional debe ser de su confianza, ayudarle a superar sus miedos y practicar la intervención en el momento adecuado, aplicando las mejores técnicas, y con la alegría de saber que está trabajando en bien de su salud y belleza.

Para que nuestros niños tengan la mejor experiencia, la primera consulta al odontólogo debe ir acompañada con la del pediatra. Así como llevamos al bebé a los controles de rutina, igual debemos hacerlo con el odontólogo.

Durante el primer año de vida, el profesional hará la historia clínica familiar: antecedentes de enfermedad o salud que tendrá el nuevo ser como herencia. Estará atento a la erupción de sus primeros dientes, aconsejando cual es la mejor tetina de chupetes y mamaderas para el buen desarrollo de sus maxilares, explicará las técnicas adecuadas para higienizarlos, le informará ampliamente porqué debe limpiar el primer diente y todos los demás a medida que van erupcionando para que así no enfermen.

Es muy importante que los padres se informen acerca de que la salud del diente erupcionado depende de los primeros cuidados, y que aún si está en período de amamantamiento, la leche de mamá no es inocua y puede producir caries.

Detección y tratamiento

Hoy, merced a los notables avances de la ciencia médica, se conocen los mecanismos de cómo se produce la enfermedad. Si bien la herencia juega un rol importante, el profesional -al tener posibilidad de examinar el tejido dentario recién erupcionado- sabe qué tratamiento preventivo será el adecuado y deberá cumplir para mejorar la salud bucal.

Así, es posible prevenir enfermedades odontológicas en nuestros niños si practicamos el hábito de una periódica concurrencia al consultorio. De este modo, a través de técnicas de higiene individuales y con elementos remineralizantes para fortalecer el esmalte, los niños podrán tener todos sus dientes sanos. Y si la enfermedad se detecta apenas aparece, seguramente la intervención necesaria será de mínima invasión.





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