Malos HÁBITOS ORALES pueden acabar con la presentación facial de sus hijos

El incorrecto desarrollo dental y facial son causados en la mayoría de los casos por la succión digital, el chupo, la respiración bucal, succión labial y comerse las uñas.

Cada uno de estos hábitos desencadena una serie de problemas que no solo causan en los niños molestias. 

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Molestias no solo por el manejo odontológico que se les debe dar, sino angustia para los padres, el tiempo y el dinero que deben invertir para corregirlo.

Afortunadamente, especialistas en odontopediatría en Colombia ofrecen terapias exitosas probadas para acabar con ellos con base en amor, tolerancia y manejo psicológico. Una esperanza para los padres que han probado todo para que sus pequeños abandonen estas manías.

Malos Habitos


La succión del dedo: El problema en ella es que se ejerce una fuerza externa sobre los labios, alterando el crecimiento del maxilar, se crea un espacio en la posición de los dientes y un paladar profundo ojival que hace que la lengua tome una posición muy anterior o muy posterior dificultado el proceso de alimentación.

Respiración bucal: Este problema aunque puede ser producido por afecciones como la rinitis, adenoides o amígdalas, también puede darse como el simple hábito de mantener la boca abierta. Con él, el paladar se hace ojival, los labios caen dramáticamente, se puede dar también lesiones en los ángulos de los labios (a lado y lado), y en las posiciones dentales.


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Succión de labio: Chupar el labio inferior es una manía frecuente. "No solo genera dermatitis severas, manchas permanentes y estrías sangrantes alrededor del labio, sino genera una mordida abierta y queilitis angular (lesiones en los ángulos de los labios) que afectan el desarrollo dentario y la fisionomía del pequeño sufriendo la burla de sus compañeros y traumas severos", comenta el odontólogo Juan Esteban Galvis R.

Humedecerse el labio: Pasarse repetidamente la lengua sobre los labios, también es una manía que puede desencadenar muchos problemas. Agrietamiento de los labios, sangrado, queilitis, cambios en la posición y textura de la lengua y el paso hacia una respiración bucal, son algunos de ellos.

Comerse las uñas: Muchos padres han sufrido y han probado de todo para contrarrestar este mal hábito. Sus consecuencias están relacionadas con la mordida abierta, el desgaste del borde de los dientes, hasta el cambio en la forma de las uñas y la presentación de las manos.

Una solución

Según Galvis, el primer paso es generar una observación cuidadosa por parte de papá y mamá. "Hay que volverse unos súper investigadores de la causa que está provocando ese comportamiento. Un nuevo hermanito, un compañerito que lo intimide en el colegio, cualquier situación por pequeña que sea puede desencadenar este problema" recalca el especialista.

Cuando los pequeños ya están en jardín o colegio se puede acudir a los profesores o guiadores para obtener mucha información de lo que está pasando.

El segundo paso es generar un ataque de amor total para alguien súper especial: Esto quiere decir "no compararlo", "no burlarse", "no aplicar terapias de ají", "no buscar un culpable". Parar este proceso agresivo para el niño será el primer paso para su recuperación

Después vendrá con la ayuda del diagnóstico previo, una orientación hacia el trabajo psicológico especializado en casos graves o a un sencillo entrenamiento secreto para los papás basado en el afecto y el juego donde los resultados se podrán ver en menos de un mes.

"Los padres aprenden unas técnicas muy efectivas que además levantan la autoestima lesionada de sus hijos, los acerca entre ellos, y permite corregir estos malos hábitos que en el futuro puede causarles muchos dolores, tiempo e incomodidades", sostiene el odontopediatra Galvis.


Al final el niño sentirá que sus padres, familiares y amigos están orgullosos por haber dejado el mal hábito. Para el caso de las succiones y la comida de uñas funciona bien el protocolo. Para el caso de los respiradores bucales, se utilizan unas placas de goma que se manejan en casa y en las horas de la noche para no someter a los pequeños a preguntas o burlas.

Este sistema no solo va a corregir el hábito, sino además viene en unos colores impactantes para ellos, va a corregir la posición de los dientes evitando en muchos casos el uso de brackets y tiene un dispositivo para que la placa tenga un cordón que se va a sujetar de la ropa o pijama para que no se vaya a perder en la noche.

Dos soluciones que van a ir acompañadas de afecto y amor al 100 por ciento y una dosis de tiempo importante para que a través del juego y el afecto se logre resultados rápidos y exitosos. Protocolos colombianos para que nuestros niños sonrían y alegren el mundo.