Infección por el virus del herpes simple


Infección producida por el virus del herpes simple (VHS) tipo 1 que se contagia por contacto con la secreciones orales de una persona infectada, incluso cuando ésta no tenga lesiones (shedding o excreción asintomática).

Clínica

La primoinfección por el VHS en la infancia suele ser asintomática o provocar síntomas inespecíficos como un cuadro catarral, faringitis o fiebre sin foco aparente.

La manifestación específica más frecuente es la gingivoestomatitis, que afecta a un 25-30% de niños, sobre todo menores de 4 años.

Ver también : PATOLOGÍA de los tejidos blandos en niños


Se caracteriza por fiebre, adenopatías cervicales y lesiones vesiculosas que en menos de 24 horas dan lugar a erosiones y úlceras superficiales y sangrantes en los labios, las encías, el paladar duro, la lengua y la mu cosa yugal.

Su base es amarillenta y tienen un halo eritematoso. Se acompañan de disfagia y sialorrea intensas que duran entre 6 y 7 días.

En tres cuartas partes de los casos existen lesiones extraorales, sobre todo faciales, pero también en la zona periungueal de los dedos de las manos (panadizo herpético), en el cuello, en el tronco o en los genitales.

Puede ser especial mente grave en niños con dermatitis atópica, porque se puede producir una generalización de la infección (erupción variceliforme de Kaposi).

Otras complicaciones son la deshidratación y la bacteriemia por Kingella kingae, un bacilo gram negativo. Las lesiones suelen curar en 10-14 días.

Tras la primoinfección, sintomática o no, se pueden producir recurrencias intraorales, sobre todo en la mucosa queratinizada (paladar duro y encía adherida), labiales o peribucales.

Se inician con una sensación disestésica que en menos de 24 horas se acompaña de vesículas tensas agrupadas; cuando se rompen dejan pequeñas erosiones y úlceras superficiales cubiertas de costras.

Las recurrencias tienden a afectar una misma zona, a diferencia de los que ocurre con la aftosis oral recurrente. Ante toda úlcera oral en un paciente inmunodeprimido se debe descartar una reactivación del VHS.

Diagnóstico

Se basa en la clínica y en el examen microscópico del raspado de la base de las lesiones teñido con Giemsa (citodiagnóstico de Tzanck), que pone de manifiesto la presencia de células gigantes multinucleadas con inclusiones nucleares.

Otras técnicas, con resultados más tardíos, son la biopsia y el cultivo virológico. La reacción en cadena de la polimerasa (PCR) es una técnica más sensible y rápida que los cultivos y permite diferenciar el VHS tipo 1 del 2. En la primoinfección es útil la serología.

Diagnóstico diferencial

Se debe plantear con otros procesos ulcerativos orofaríngeos, incluyendo la aftosis oral recurrente, la herpangina, la enfermedad mano-pie-boca y el síndrome de StevensJonhson.

Tratamiento

Por tratarse de una enfermedad contagiosa, se recomienda que el niño se quede en casa hasta que se cure. Aproximadamente un 8% de casos, especialmente en menores de 2 años requieren hospitalización para rehidratación parenteral.

El aciclovir oral parece disminuir la duración de las lesiones y de excreción viral.

aeped.es
V. García-Patos Briones




Share:

TAMBIÉN TE PUEDE GUSTAR

Facebook comments: